Spanish poem
En El Álbum De Eladia
by Juan Eugenio Hartzenbusch (1806–1880)
Cada vez, Eladia hermosa, Que esos tus luceros dan Una mirada a las rejas De la casa donde estás, Que de Esposas del Señor Claustro fue treinta años ha, Y escuela es hoy de mancebos Que a niños han de enseñar, ¿No ves un jardín, que, ahora, En este mes de San Juan, De bellas flores te ofrece Riquísima variedad? Pues bien; si las flores amas, Como las debéis amar Las que sois, cual eres tú, La flor de la humanidad, ¿Cuándo a entretejer guirnaldas Al vergel descenderás? Irás en el verde mayo, No en la yerta Navidad. Vendrá el adusto diciembre, Y el triste enero vendrá, Y arrebatará esas galas El soplo del vendaval. Cubierto el rosal de nieve, Sepultado el arrayán, No irás a pedir entonces Flor al mirto ni al rosal. «No es tiempo de flores éste (Cuerda para ti dirás): No exijamos de Natura Lo que ella no ha de prestar.» —No exijas, Eladia bella, De mí flores de otra edad: Mi ingenio, jardín helado, No produce flores ya. Ricos ramos te daría Mi rendida voluntad En la florida estación, Que ya miro muy atrás. Tarde vienes: mustias hojas Quedan sólo por acá, Y aunque pocas y marchitas, Cuesta el cogerlas afán. Mas no hacen falta a la frente Que ostenta con majestad Guirnalda cuyo verdor Inmarcesible será. La puso en tu frente bella Quintana, el vate inmortal, Y flores por él cogidas No se marchitan jamás.