Versos Spanish Juan Eugenio Hartzenbusch Para El Álbum De Pepita González Acevedo

Spanish poem

Para El Álbum De Pepita González Acevedo

by (1806–1880)

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Hay una plaza en Madrid, Que es la plaza del Progreso, Cuyo espacio antes llenaban Tres calles con un convento. Una de las calles era (Bastante mala por cierto) Impropiamente llamada La calle de los Remedios. Estrecha, sucia y sombría, No sé con cuál fundamento Le dieron tan dulce nombre Los antiguos madrileños. Treinta y seis años hará, Treinta y cinco por lo menos, Que en la calle susodicha Se hablaban dos muchachuelos. Era el uno alto y delgado, Chico el otro y nada recio, Estudiantes de latín Entrambos en un colegio, Condiscípulos también En la escuela de diseño Que a la Merced ocupaba Parte de sus aposentos. Con la bolsa de los libros Debajo del brazo izquierdo, Conversando gravemente Iban los dos compañeros. «¿Qué vas a ser tú?» los dos Se preguntaron a un tiempo. «Yo cura,» contestó el alto. «Yo pintor,» dijo el pequeño. Viven, Pepita, en Madrid Los dos mocitos aquellos; Tú los conoces: con todo, No acertarás quiénes fueron. No esperes oir al uno Entonar Kiries y oremus, Ni cuadros del otro busques En el salón del Museo. El padre de almas futuro Trocose en padre de cuerpos, Y el pintor sólo ha pintado Peñascos de nacimiento. El uno, en fin, era Don Juan González Acevedo; El otro es el que te escribe Este romance de ciego. Sin pensar siquiera entonces Si Dios criaba copleros, Estaba en mis glorias yo Mis mamarrachos haciendo; Y eso de la poesía Era oficio, en mi concepto, Que no se usaba en el mundo Desde Virgilio y Propercio. Más adelante leí Con dulcísimo embeleso Del bendito de Comella Cinco o seis pobres engendros. ¡Qué asombro, Pepita, el mío, Cuando, a propósito de ellos, Me dijo tu padre un día Que era Comella un camello! Aquel aviso piadoso, Y algunos más que le debo A mi antiguo camarada De idioma latino y griego, Me guiaron del Parnaso Al escabroso sendero, Cuando al cerrárseme todos Halleme con ese abierto. Recibe, Pepita hermosa, Recibe grata el recuerdo Que a la amistad con tu padre Leal consagra mi pecho, Y disculpa el desaliño De estos rasgos que atropello, Hoy, que es el séptimo día Del actual pronunciamiento.