Spanish poem
Amantes De Dorila
by Manuel Bretón de los Herreros
Amantes de Dorila, Pastorcillos cuitados, Que en sus dolosas redes Os consumís incautos, De moscatel sabroso Henchido zaque os guardo. Venid, lo agotaremos; Venid. —¡Tiene diez años! ¡Ea, empinad! —¿Anfriso, No más? ¡Mezquino trago! ¡Oh cómo se conoce Que estás enamorado! Bebe, Tirso, y el zaque Corra de mano en mano. ¡Viva! —Escuchad ahora Felices desengaños. Cada cual de vosotros Tan débil como vano Se llama de Dorila Zagal privilegiado. ¡Quizá no sin disculpa, Que a todos, oh descaro! La universal pastora Pruebas de amor ha dado. A ti dijes y flores; ¡Y cuánto te costaron! Si sus dones repito Te quedas sin rebaño. A ti dulces miradas; A ti la muelle mano, A ti, pobre Fileno, La risa de su labio; A ti, menos experto Y así más engañado, Alguna estéril cita Y algún besillo blando. ¿Miento yo por ventura? Todos calláis. —Bebamos. Cuando el zaque se apure Vuelve Niso a llenarlo. Si ya no estáis beodos, Ahora decidme: ¿acaso Puede amar a ninguno Quien acaricia a tantos? ¿Y cuál es el amante Tan necio, tan menguado Que parte de una bella Con otros los halagos? ¡Eh! abandonadla todos, Y mozos tan bizarros De una mujer voltaria No sean el escarnio. Laura, Melisa, Flora, Cien hay en estos campos Que en gracia la superan, Y en virtud y en encantos. Dejadla, pues rehúye De amor el dulce dardo, Y sólo inciensa el ara Del orgullo insensato. Dejadla, y consumirse De envidia la veamos, Cual efímera rosa Que descolora el Austro. Dejadla; que algún día, Quizá no muy lejano, Llorará desolada Sus mal perdidos años.