Spanish poem
Los Inocentes
by Manuel Bretón de los Herreros
Anda con tiento, Bernardo, No te suceda un petardo. Tu inocencia sobrehumana Es asombro de las gentes, Y hacen su gasto mañana Los Inocentes. ¡Guarda! Si prestas un duro No lo cobras; ¡de seguro! Y hay mil lazos, mil garlitos... Ya se ve, tantos pacientes... En Madrid son infinitos Los inocentes. No sólo el niño de teta, Y la monja recoleta Contenta con su clicio, Y los míseros dementes, Y los bobos de ab initio Son inocentes. El viejo cascado y chocho Que con niña de dieciocho Se casa, es digno de premio, Y lograrán sus suplentes Que le admitan en el gremio Los inocentes. Las que esperan más de un año La boda o el desengaño, Y leyendo con anhelo Las cartas de los ausentes En ellas ven su consuelo, Son inocentes. Los que piensan que es puntual El reloj del hospital, Y que es vino de Champaña Sin extraños ingredientes Todo el que consume España, Son inocentes. Mal actor, mis lindos versos En tu boca son perversos. ¡Bárbaro! De dos en dos Los destrozas con tus dientes. Por Dios, ¡ten piedad! ¡Por Dios!... ¡Son inocentes! Esos hombres de cachaza Que no gritan en la plaza Por modestia o por rubor, Y se echan a pretendientes Sin intriga y sin favor, Son inocentes. Y si a la Bolsa te arrimas, La baja, el alza, las primas... ¡Don Froilán todo lo traga!... Mas ¿qué anuncian los agentes? ¡Qué ha quebrado! ¿Y quién lo paga? ¡Los inocentes!
Inocentes
inocentes
inocentes
inocentes
inocentes
inocentes
inocentes!